El proyecto de 3 Torres trata de conjugar
los espacios de relación privados de las viviendas con el espacio
exterior a la manzana. En este sentido, se plantea una
volumetría diferenciada por usos; el comercial, situado en la
planta baja, ocupa completamente el frente al viario a modo de
zócalo vidriado, sobre el que se sitúan tres torres separadas
entre sí donde se ubica el uso residencial. De esta manera se
consigue un doble objetivo, por una parte una imagen ligera y
protagonista y por otra, una cierta permeabilidad visual que
permite la visión desde y hacia el viario de la edificación
situada en la parcela 136, perteneciente a la misma sociedad
promotora, a la vez que un mejor soleamiento de las zonas del
interior de la parcela. Para acentuar el carácter unitario del
conjunto, las fachadas laterales de las torres a través de las
que se percibe la edificación interior, son tratadas con calidades
y soluciones constructivas similares a las planteadas en la
edificación interior de la parcela 136.
Se ha dotado a la edificación residencial de una serie de
usos comunales. Así, se ha valorado un
clásico concepto arquitectónico al recuperar el suelo edificado
mediante el uso de toda la cubierta de la planta comercial para
destinarla a la relación vecinal. De esta manera se podrá
disfrutar de alternativas de uso al aire libre,
bajo porches o cerrados; entre otros se plantean los usos de
gimnasio, piscina cubierta, salones de estar, piscina descubierta,
áreas de juego infantil, solárium, elementos ajardinados, etc...
Este espacio vecinal se relaciona mediante los núcleos verticales
generales y dos escaleras exteriores con el área ajardinada de la
planta de acceso.